Literatura

En el triunfal regreso a Valencia del novelista, el 15 de mayo de 1921 y los homenajes recibidos de la Ciudad, Blasco Ibañez visita a su amigo don José Benlliure en su casa-estudio de la calle de Blanquerías, para cambiar impresiones sobre las ilustraciones que está realizando para una edición especial de su novela, que se había convertido en la más popular de sus obras.

Tanto era su interés por que Benlliure ilustrara su obra que estaba dispuesto, según había comentado, a ceder los derechos de autor de esa edición en favor de don José, si ello tuviera que ser necesario para convencerlo. Tampoco era la primera vez que se ilustraba esta novela, pues en 1903, el pintor Antonio Fillol lo hizo con 80 ilustraciones, pero no fue grande el éxito de la edición, pese a la valía del ilustrador. En 1932, con la inauguración en el Palacio del Retiro de Madrid, de las Manifestaciones de Arte Valenciano, llamaron la atención las 52 obras presentadas por José Benlliure para la edición de La Barraca.

Sin embargo, el proyecto se retrasó, quizá por haber iniciado Blasco su viaje alrededor del mundo, o por haberse entregado a sus actividades en el campo del cine; lo cierto es que el escritor murió el 28 de enero de 1928 y su yerno, Fernando Llorca, gerente de la entonces Editorial Prometeo, pensó en la conveniencia de editar el antiguo proyecto de La Barraca como homenaje póstumo

Salió así a la venta el 2 de diciembre, con 36 ilustraciones de las 52 iniciales, acabada de imprimir en los talleres de la Editorial Prometeo, en la Gran Vía Germanías, 33, de Valencia.